LOS RETOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Los países latinoamericanos y caribeños ya están experimentando las consecuencias negativas del cambio climático. Más aún, bajo las tendencias actuales, muchos estudiosos y conocedores del tema afirman que esos impactos serán mucho más graves en los próximos períodos.
En efecto, la abundante biodiversidad de la región corre mucho peligro, y la productividad agropecuaria seguramente sufrirá dramáticamente a medida que las condiciones climáticas se tornen intolerables para las variedades agrícolas actualmente disponibles en la región. Activos regionales que nos hacen únicos en el mundo.
Se prevé que el impacto del cambio climático variará enormemente entre países y regiones latinoamericanas, no sólo por sus niveles diferenciados de exposición a estos eventos, sino también por sus distintas habilidades para adaptarse y enfrentarse a ellos.
Por otro lado, las naciones del Caribe probablemente reciban impactos en diversos frentes, incluyendo desastres naturales más intensos y la muerte paulatina de sus ecosistemas marinos.
Como resultado, la región sufrirá relativamente más, con pérdidas económicas permanentes, alcanzando varios puntos porcentuales de su PBI según cálculos reflejados por Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Otros países experimentarán consecuencias negativas sólo en algunas regiones y, en algunos casos, los efectos pueden ser positivos, ya que algunas zonas se podrían beneficiar con mayores temperaturas y más agua. En efecto, algunos países latinoamericanos están bien posicionados geográficamente y con herramientas necesarias para liderar una respuesta al desafío impuesto por el cambio climático.
Esto no solamente es posible, es también un tema de interés para América Latina. De hecho, muchas de las acciones requeridas para reducir el crecimiento de las emisiones regionales serían ventajosas desde un punto de vista social independientemente de su impacto sobre la mitigación del cambio climático.
Además, la adopción de un patrón de desarrollo con baja intensidad de carbono también sería beneficiosa para la competitividad de la región, especialmente si las fronteras tecnológicas globales se mueven hacia tecnologías “de bajo carbono”.
Aprovechar estas oportunidades, sin embargo, requiere de un entorno político internacional apropiado, en el que el mayor grupo de países de altos ingresos ejerza un papel de liderazgo global, no sólo atacando el problema sino asumiendo su responsabilidad. Para ello se hace imprescindible que la comunidad internacional desarrolle mecanismos de financiamiento en el área de cambio climático que vayan más allá del enfoque basado en proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto.
Además, para que el mundo se beneficie de las oportunidades de mitigación eficiente que existen en América Latina, se hace necesario la preservación de los recursos forestales, las fuentes de energía renovables y los biocombustibles ambientalmente sustentables.
Finalmente, dado que muchos de los impactos ambientales, que probablemente afecten a la región, son en buena parte inevitables, sus gobiernos deberían considerar políticas de adaptación e inversiones adecuadas.
En este sentido los gobiernos deben incluir acciones para mejorar el manejo de los recursos naturales de la región e incorporar la posibilidad de peligros ambientales en el diseño de inversiones de infraestructura a largo plazo. Además, los gobiernos también pueden jugar un papel importante en la facilitación de respuestas privadas al cambio climático, incrementando la flexibilidad y las opciones para los hogares. Algunos ejemplos importantes de este tipo de políticas de respuesta son el mejoramiento del monitoreo y pronóstico meteorológico, la mejora de las redes de seguridad social para permitirle a los hogares manejar mejor los impactos del cambio climático, y el mejoramiento del funcionamiento de los mercados de tierras, agua y financieros.
En definitiva, más allá de las políticas de adaptación, hay buenas razones para que América Latina tenga una participación activa en los esfuerzos globales para mitigar el cambio climático.
En otras palabras, será necesario un compromiso que permita a los países compartir el costo de mitigar el cambio climático, con base en sus diferentes niveles de responsabilidad y capacidad.
Jotape101@gmail.com

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